Charla en el Retiro de Oasis-Toledo, por Félix del Valle. Pentecostés no es algo que ocurrió, sino algo que empezó a suceder. El Espíritu Santo ya actuaba en el Antiguo Testamento (habló por los profetas), pero Cristo nos enseño que el Espíritu Santo era una persona divina, como el Padre y el Hijo. El Espiritu Santo es para nosotros fuente de vida eterna, habitando en nosotros, divinizándonos. Pentecostés sigue ocurriendo en la vida cristiana de cada uno de nosotros.