Vamos a recordar una historia que termina en nosotros, pensada y vivida pensando en nosotros. Desde Adán, Abraham, Moises... Todo planeada para mí. Esta noche empezamos con el fuego, el cirio y el pregón. Todo pensado para mí.
Seguimos con la palabra, escrita para nosotros, que debemos terminar de escribir...
Después, el bautismo, momento de la renovación, el perdón en el que todo es recreado.
La eucaristía queda como culmen del paso de Dios entre nosotros.