"Ven, Espíritu Santo": así suelen comenzar las oraciones dirigidas al Espíritu: llamándolo, pidiéndole que venga, que se haga presente en nuestro corazón; no como un sentimiento sino como verdadera presencia de Dios en nosotros, impulsándonos con su aliento, encendiéndonos en su fuego, renovándonos, recreándonos por dentro.
Mi reflexión (VIDEO+YAPA) en esta solemnidad de Pentecostés, domingo 8 de junio de 2025, ciclo C.
Bendiciones,
+ Heriberto, Obispo de Canelones, Uruguay.