La división de la familia por motivo de la fe; más aún, la persecución de parte de la propia familia hacia el que sigue a Jesús, es parte de esa cruz que Jesús llama a llevar. El vínculo con Jesús es más fuerte que cualquier otro vínculo y en Él las demás relaciones, las de familia y amistad, encuentran su sentido.
Mi reflexión sobre el Evangelio de este domingo 28 de junio de 2026, 13° durante el año, ciclo A.
Bendiciones.
+ Heriberto, Obispo de Canelones, Uruguay.