Es curioso el pensamiento que impregna a una buena porción de la dirigencia colorada en aquello de la “pérdida del poder”. Uno de los miembros de la multitudinaria Junta de Gobierno advirtió que si la conducción partidaria no se pone al frente en la búsqueda de solucionar los graves problemas que afectan al país, la ANR podría perder el poder, tal como sucediera en 2008 con la llegada de Fernando Lugo y la coalición que lo catapultó al poder.