La música es muchas veces un frágil equilibrio, un ejercicio que desafía la gravedad. La línea que separa lo bello de lo cursi es muy fina, tal y como lo es la que separa la genialidad de lo anodino. Es por eso que pocos artistas alcanzan la excelencia y muchos quedan alojados en esa incómoda posición de lo bueno cuando podían haber alcanzado lo sublime.
Esta semana escucharemos piezas de la Paul Winter Consort, Pat Metheny, Dead Can Dance, Rodrigo Leão, Tangerine Dream, Ólafur Arnalds & Arnor Dan & Douglas Dare, Ludovico Einaudi, Daigo Hanada, Marika Takeuchi, Jóhann Jóhannsson, Angelo Badalamenti, Chet Baker y João Gilberto.