Durante siglos las mujeres ocuparon un lugar secundario en la vida religiosa e intelectual judía. Sin embargo a comienzos del siglo XX se abrió la primera red de escuelas para mujeres (los Beis Yaakov), e incluso desde la ortodoxia ciertos paradigmas que siempre habían sido territorio exclusivo de los hombres comenzaron a abrirse hacia las mujeres. Nuevamente junto a Ethel Barylka, una gran intelectual observante y feminista, nos adentramos a un mundo poco conocido, a una pequeña “revolución” hacia el interior del mundo ortodoxo donde las mujeres buscan su lugar como líderes espirituales, intelectuales, dirigiendo servicios religiosos para mujeres, consejeras legales y más.