Las crisis que se vienen produciendo con el nuevo milenio: la terrorista, la financiera y ahora la pandemia y el cambio climático; son claros indicadores de que el orden social del que venimos ya no sirve. Que debe ser reformado sustituyendo el patrón economicista del PIB, por otro que sitúe el bienestar de las personas y del planeta como objetivo, prioritario, del avance económico. Por ejemplo, el aprobado por la ONU, el Índice de Desarrollo Humano, que junto a la renta per cápita, incluye la sanidad, la escolarización y la longevidad. Índice que el filoso y escritor Mario Bunge, propone sustituir por el de Desarrollo Integral, al añadir el desarrollo democrático y medioambiental sostenible, y las tasas de paro y de desigualdad, para definir una Democracia Integral que sustituya a la Liberal. Así se hará real lo que ya decía en 1812 la Constitución Española, la "Pepa", en su articulo 13: "El objeto del Gobierno es la felicidad de la Nación, pues que el fin de toda sociedad política no es otro que el bienestar de los individuos que la componen". Y que hoy cobra más valor que nunca.