Metieron en cana en Francia al Pavel Durov, creador y CEO de Telegram y banearon en Brasil a la red social del Elon Humusk (que él insiste en que le digan X pero todo el mundo llama Twitter) por no acatar una orden judicial. Sigue en disputa el control por la información y las mentes de los usuarios de redes sociales, ciudadanos del mundo global tecnofeudal en desarrollo y, al parecer, los guardianes de la sacrosanta libertad de expresión son caprichosos multimillonarios libertarios de dudosa catadura moral y agendas medio turbinas. A pesar de esto nos preguntamos si deben los gobiernos nacionales regular el acceso a plataformas globales a sus ciudadanos, coartando la libertad de expresión de los usuarios de acuerdo a sus propias agendas, en algunos casos bastantes oscuras.
Fragmento del episodio grabado usurpando el aire de Radio Dinamo la noche del viernes 30 de Agosto de 2024. Editado y sonorizado para su versión podcast. Si quieren más delirio pueden buscarnos en TikTok, Instagram o Facebook.