El guandul es un cultivo altamente versátil, tanto en la cocina como en otros ámbitos. Sus semillas se utilizan en una variedad de platos, como arroces, guisos y sopas, y se transforman en harina o leche. Las hojas tiernas también son consumidas como verdura, mientras que en la ganadería se aprovecha como forraje para el ganado. Además, el guandul juega un papel importante en la conservación del suelo, gracias a sus raíces profundas que ayudan a prevenir la erosión. Su uso en la medicina tradicional, así como su similitud con la soya, fomenta la innovación en productos de valor agregado. Como fuente rica en proteínas y nutrientes, es esencial para la seguridad alimentaria, ofreciendo alternativas en tiempos de escasez.