Acordándonos de una experiencia laboral de hace tiempo, me hizo pensar mucho sobre la resiliencia, cómo la hemos manejado en nuestro día a día y si somos capaces de determinar esa delgada línea entre eso y caer en una zona de locura, en donde quizás por salud física y mental, eso que hacemos ya no es sostenible por más tiempo.
Esta cualidad nos ayuda a crecer como personas, superar retos y límites, pero en este mundo tan acelerado y exigente, es complicado “estar al día” tanto en nuestras carreras, nuestras relaciones y otros aspectos de la condición humana, por lo que vivir se va a un segundo plano.
¿Qué condiciones nos hacen más o menos resilientes? ¿Hasta cuándo puedes decir “suficiente”? ¿Tienes clara tú esa línea que hace la diferencia?