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En el podcast anterior, nos enteramos de cómo Álvaro logró regresar al punto de partida: el Campamento “La Peluqueria”, donde habían sufrido un ataque contundente por parte de la tropa élite del Ejército, los temibles “Kaibiles”. Aquí Álvaro pudo encontrar, mezclados con el lodo de la tierra, granos, azúcar, harina, incluso té y café, que los soldados habían esparcido en su paso destructor.
No muy lejos del campamento, habían dos buzones clandestinos, uno con la radio y todo el equipo para su funcionamiento y el otro con cápsulas detonantes y otros equipos militares. Álvaro tenía la esperanza de que el Comandante Anibal mandaría a Chilo o a Amilcar a buscar la radio y por esta razón cada tercer día iba a dejar las hojas de su diario para que supieran que estaba muy cerca escondido.
Álvaro calculaba que tenía provisiones para sobrevivir dos semanas, pasado ese tiempo tendría que buscar salir de la montaña por sus propios medios. Era una apuesta de tiempo y paciencia.
In the previous podcast, we learned how Álvaro managed to return to his starting point: Camp “La Peluquería,” where they had suffered a brutal attack by the elite army troops—the feared Kaibiles. There, Álvaro found grains, sugar, flour, even tea and coffee mixed into the muddy ground, scattered by the soldiers during their destructive advance.
Not far from the camp, there were two hidden caches: one containing the radio and all the equipment needed to operate it, and the other filled with detonator capsules and other military gear. Álvaro hoped that Commander Aníbal would send Chilo or Amílcar to retrieve the radio, and for that reason, every third day he would leave pages from his journal, so they would know he was hiding nearby.
Álvaro estimated he had enough provisions to survive for two weeks. After that, he would have to find a way out of the mountain on his own. It was a gamble of time and patience.
By giacomobuonafinaEnglish Below
En el podcast anterior, nos enteramos de cómo Álvaro logró regresar al punto de partida: el Campamento “La Peluqueria”, donde habían sufrido un ataque contundente por parte de la tropa élite del Ejército, los temibles “Kaibiles”. Aquí Álvaro pudo encontrar, mezclados con el lodo de la tierra, granos, azúcar, harina, incluso té y café, que los soldados habían esparcido en su paso destructor.
No muy lejos del campamento, habían dos buzones clandestinos, uno con la radio y todo el equipo para su funcionamiento y el otro con cápsulas detonantes y otros equipos militares. Álvaro tenía la esperanza de que el Comandante Anibal mandaría a Chilo o a Amilcar a buscar la radio y por esta razón cada tercer día iba a dejar las hojas de su diario para que supieran que estaba muy cerca escondido.
Álvaro calculaba que tenía provisiones para sobrevivir dos semanas, pasado ese tiempo tendría que buscar salir de la montaña por sus propios medios. Era una apuesta de tiempo y paciencia.
In the previous podcast, we learned how Álvaro managed to return to his starting point: Camp “La Peluquería,” where they had suffered a brutal attack by the elite army troops—the feared Kaibiles. There, Álvaro found grains, sugar, flour, even tea and coffee mixed into the muddy ground, scattered by the soldiers during their destructive advance.
Not far from the camp, there were two hidden caches: one containing the radio and all the equipment needed to operate it, and the other filled with detonator capsules and other military gear. Álvaro hoped that Commander Aníbal would send Chilo or Amílcar to retrieve the radio, and for that reason, every third day he would leave pages from his journal, so they would know he was hiding nearby.
Álvaro estimated he had enough provisions to survive for two weeks. After that, he would have to find a way out of the mountain on his own. It was a gamble of time and patience.