Durante el sepelio en el Cementerio Municipal de Alta Gracia, la mañana del domingo 8 de septiembre, el Jefe de la Policía de la Provincia de Córdoba, Ramón Frías despidió los restos de Alós ofreciendo un duro discurso en el que responsabilizó de su muerte a “la injuria y las mentiras”, cuestionó el accionar de los magistrados de la Justicia pero evitó hablar de narcotráfico.
Ante la presencia de centenares de efectivos de la Policía de la Provincia de Córdoba, se velaron los restos de Juan Antonio Alós, el agente de la división Drogas Peligrosas que la madrugada del 7 de septiembre, apareció muerto de un tiro en la cabeza en el camino de Bosque Alegre; según el fiscal, víctima de suicidio.
Vecino de la ciudad de Alta Gracia, Alós estaba siendo investigado por la justicia, con otros agentes de la fuerza, tras una denuncia pública efectuada desde el programa periodístico y televisivo ADN de Canal 10, que lo mencionó en un informe que mostraba una supuesta connivencia entre la división Drogas Peligrosas y el narcotráfico.