Él te quiere cerca. Él quiere que entres en una conversación. Tú tienes permiso para preguntar por las cosas escondidas.
Él quiere que abraces este proceso con Él. No eres un robot obligado a cumplir una comisión. Eres una persona en un proceso de relación con Dios, y las relaciones requieren diálogos.
Tienes permiso de preguntar por los misterios y los secretos, de preguntar por las cosas escondidas. Él lo ha escondido para ti, no de ti. Te quiero invitar a que te acerques más a Dios, y que escuches a Dios en nuevas maneras.
"La presencia de Dios no significa que nunca llorarás. Significa que nunca llorarás solo"