Se siente ese aroma en el ambiente a pestilencia demoníaca.
Esta noche siento un frío mucho más intenso que de costumbre, siento que hay algo cerca, mirándome y casi susurrándome.
Escucho sonidos, crujidos, voces a veces y no es solo mi mente... no soy solo yo.
En esta habitación algo va a ocurrir.
Me rodean un sacerdote y sus asistentes.
Siento que hay algo dentro de mi que está a punto de rugir. Una ola de una fuerza oscura ya condenada pero que dará la batalla... en contra de Dios.