Esta es una investigación realizada por Brian Krebs en Cancún, la investigación duró más de 3 años.
Cancún está lleno de ATMs para disponer de efectivo en pesos y dólares, muchos de ellos contaban con chips que recolectaban la información de las tarjetas que eran introducidas en los cajeros automáticos.
Los skimmers estaban a cargo de una banda de Rumanos que sobornaba a los técnicos e instaladores de cajeros ATM ofreciéndoles hasta 100 veces su salario mensual con la condición de que les permitieran tener acceso físico a los ATM.
Brian Krebs detectó que algunos dispositivos emitían señales bluetooth de nombre “you” y que las señales provenían de los ATMs.
Estos dispositivos miden 1 cm de ancho por 2 cm de largo, relativamente pequeños y que a ojos inexpertos, no puedes identificar si es parte de los componentes del ATM o es un skimmer. Estos dispositivos tienen su propia memoria de almacenamiento, lo que le permite guardar los datos de las tarjetas y cada que los criminales necesitaban recolectar la información almacenada en el dispositivo, solo tenían que estar a unos pocos metros del ATM, conectarse vía bluetooth, escribir la clave de acceso y descargar la información con un celular.
Si alguien sabe la contraseña para conectarse al dispositivo, no importa, la información se encuentra cifrada lo que evita que alguien más la “robe”. Los skimmers constan de dos componentes Bluetooth:
Uno conectado al lector de tarjetas dentro de cada máquina.
Otro conectado al teclado PIN.
Ambos componentes emiten una señal Bluetooth llamada "Free2Move". Los ladrones pueden recuperar la tarjeta robada y los datos del PIN simplemente caminando hasta el cajero automático con un teléfono.
Una vez que la empresa dueña de los ATMs descubrió esto, envió a su personal a revisar si los demás ATMs emitían señales Bluetooth, durante los escaneos de señales bluetooth descubrieron que Cancún estaba lleno de cajeros que emitían a gritos señales “Free2Move”.
Brian encontró cajeros con Skimmers en el Hotel Barcelo y Marriott CasaMaga, Tulum, Playa del Carmen, 5ta Av. en el Aeropuerto Cancún y en Puerto Vallarta.
En el hotel Marriott CasaMaga, el gerente de prevención de pérdidas dijo que recibieron quejas de huéspedes contra el ATM, el llamó a los técnicos y los técnicos dijeron que no había nada malo.
La empresa detrás de esto se llama Intacash, el banco que respalda a esta empresa es Multiva.
Instacash también tiene ATMs y en ellos cuando los usuarios sacan efectivo en pesos, reciben su ticket de la transacción, pero cuando sacan dólares, no reciben ticket.
La ausencia de recibos y la propensión de los cajeros automáticos a "cancelar" transacciones al azar después de que los usuarios inserten sus tarjetas e ingresen sus PIN facilitaría que una operación de clonación de tarjetas sea silenciosa. Por ejemplo, si la transacción se cancela antes de que llegue al interruptor de procesamiento del banco del cliente, no habría absolutamente ningún registro del cliente que usa el cajero automático, a pesar de que los datos de la tarjeta y el PIN se vean comprometidos.
Vender o explotar las tarjetas de débito robadas de los ATM de solo una compañía de cajeros automáticos atraería rápidamente la atención no deseada de los bancos, Visa y MasterCard a esa compañía. Los criminales tenían que encontrar la forma de evadir esta situación para no ser detectados.
Cualquier persona a cargo de una operación de fraude de este tipo, está conciente que necesita muchos cajeros automáticos infectados como sea posible: cuantos más cajeros automáticos y más compañías de cajeros automáticos participen, más difícil será rastrear la fuente de las transacciones fraudulentas.
¿Que pasa con la seguridad en los ATM?
Si un ladrón al azar entrara en un cajero automático y conectara dispositivos electrónicos capaces de interceptar los códigos PIN ingresados por los clientes, el cajero automático simplemente dejaría de funcionar correctamente después de eso. Cuando los fabricantes de cajeros automáticos o los bancos desean actualizar el software o el hardware en sus máquinas, deben ingresar una clave criptográfica especial. Esa clave, conocida como la "clave maestra", es válida para un solo ATM, y es generada directamente del fabricante o del banco.
Algunos bancos y compañías de cajeros automáticos van un paso más allá y requieren que todos los cambios sean aprobados por dos personas autorizadas. Este enfoque de doble autenticación, el uso de dos claves, cada una asignada a personal diferente que debe aprobar cambios físicos y de software en el cajero automático, está diseñado para provocar un cortocircuito en cualquier intento realizar un cambio no autorizado en el ATM, tristemente esto no se lleva acabo en muchos cajeros automáticos mexicanos.
Detrás de todo esto está la Banda Criminal de la Riviera Maya integrada por rumanos, quienes eran dueños de la empresa Intacash (Dueña de muchos cajeros), y que también instalaron chips en más de 100 ATMs en México de distintos bancos.
Después de clonar las tarjetas, el dinero era sacado desde otros países. Clonaban aprox 1,000 tarjetas al mes y sacaban $200 dólares de cada una (20 Millones de dólares al mes). Uno de los trucos era "Utilizarían las tarjetas en diferentes ciudades de todo el mundo y esperan tres meses para que los bancos luchen por localizar dónde se había clonado originalmente la tarjeta.
Estas actividades eran cubiertas por personas dentro del gobierno de Cancún quien brindaba protección a esta banda, lo que los hacía intocables.