El presidente de Rusia, Vladimir Putin, anunció una gran operación militar en un discurso en el que restó importancia a las sanciones y condenas internacionales e hizo una sombría alusión al arsenal nuclear de su país al amenazar con “consecuencias que nunca han visto” a cualquier país extranjero que intentara interferir.
El jefe de la OTAN dijo que el “brutal acto de guerra” había roto la paz en el continente europeo, mientras la alianza liderada por Estados Unidos movilizaba más tropas hacia el este de Europa.