María Josefa ‘Kiki’ Ramírez, integrante del Equipo Nacional de Pastoral Aborigen (Endepa) consideró que “si bien es un accidente, y pudo haber sido cualquier niño, sabemos que detrás de esto hay un montón de cosas, hace tiempo se viene hablando mucho de los mbya en las ciudades. Esta es una triste y dolorosa consecuencia, pero lo que hay que visibilizar son las causas que llevan a los mbya a tener necesidad de ir a las ciudades”