Se conocieron ayer algunas de las últimas palabras que Ricardo Gabriel Alfaro (37), cocinero del ARA San Juan, le dijo a su esposa la misionera Andrea Mereles (38), el 25 de octubre de 2017, antes de embarcar a un viaje del que, al igual que los otros 43 tripulantes, nunca regresaría. La embarcación fue encontrada el pasado noviembre a 908 metros de profundidad, y el testimonio de Mereles abona la teoría que circula entre los familiares de las víctimas sobre el mal estado de la nave.