El aceite de oliva, el jamón ibérico y otros productos de primerísima calidad que, además de ser un importante motor económico, simbolizan la calidad de nuestra dieta mediterránea, salen perjudicados con el criterio con el que el etiquetado Nutri-Score mediante su semáforo de colores y letras califica su calidad nutricional. En el caso del aceite de oliva, el Ministerio de Consumo ha rectificado, aunque lo sigue dejando en mala posición, pero en cuanto al jamón ibérico, esta forma de calificar su calidad nutricional, no tiene nada que ver con la realidad, ya que le atribuye un alto contenido en sodio y en grasas, sin especificar que son grasas saludables. Tampoco hace referencia a otros parámetros positivos para el jamón ibérico como el nivel de proteínas y vitaminas. Un despropósito del que hemos hablado en COPE SIERRA NORTE con el responsable de ganadería de ASAJA Sevilla, José Manuel Roca, ya que desde esta organización no piden que se excluya estos productos de este nuevo etiquetado, pero si que lo califiquen en base a sus características reales.