El microambiente del conducto auditivo es muy constante, y deberíamos intentar no provocar grandes cambios, manteniendo una temperatura media de 38,2-38,4ºC, una humedad relativa de 88,5%, y un pH medio de 6,1-6,2. Así, el cerumen consigue un efecto protector mecánico e inmunitario. Por tanto, es fundamental conseguir un equilibrio en la limpieza de los oídos, tan malo es limpiar mucho como no limpiar nada. Además, esa frecuencia debe adaptarse a cada paciente en concreto
Autor: Isaac Carrasco, LV, PhD St, GPCertDerm ISVPS, Acred DermatologÍa AVEPA-GEDA