Fue un vecino de la zona quien avisó al veterinario Luis Bernardo, cabeza visible de la asociación llanisca Mundo Vivo, para que acudiese al rescate tras percatarse de que el animal estaba agonizando. De inmediato, en compañía de su equipo de trabajo, Luis Bernardo acudió a la zona para socorrer a la burra. El especialista cree, tras las primeras exploraciones, que el animal llevaba sin ingerir ningún tipo de alimento sólido y sin beber desde hacía, como mínimo, dos semanas.