Antes del enfrentamiento final entre los Earp y los Canton, Ford siembra de bromas y detalles humanos cada una de las secuencias de “My Darling Clementine”, ya sea la visita al barbero de los hermanos, la estancia de Clementina en el al cuarto de Doc, la amargura dipsómana del médico pistolero, el magnetismo inaudito en cualquier gesto de Henry Fonda, inolvidable su jugueteo haciendo equilibrios en el porche con las botas sobre la columna.
Ford captura un estupendo duelo en Ok Corral, quizá de los mejores, y sin embargo lo mejor son los ambientes, las relaciones en la comunidad, la poesía de cada imagen. Se cabreó tras comprobar los cortes y añadidos al montaje original del jefe de la Fox Darryl F. Zanuck. La escena de Wyatt hablando a la lápida del hermano menor que acaban de asesinar, fue cosa de Zanuck, a Ford no le cuadraba que un personaje lacónico y seco como Wyatt se pusiera a parlamentar en tono sentimental, y eso que en muchas de sus películas estas reflexiones en voz alta dirigidas a un familiar difunto las rodó en diversas ocasiones, por ejemplo en El juez Priest. El joven Lincoln o La legión invencible.
Winston Miller escribió el guion sobre la biografía de Wyatt Earp, "Frontier Marshal", escrita por Stuart N Lake. Ford siempre dijo que escuchó del propio Wyatt sus peripecias, y sin embargo hay mucha ficción añadida, la incursión de la joven Clementine, el asesinato del hermano menor, la muerte de Doc en el tiroteo, o el estereotipo de la amante latina interpretada por Linda Darnell.
Pa Clanton -Walter Brennan- y su prole son unos salvajes, huelen a vaca. Lo primero que harán Earp y sus hermanos cuando llegan a Tombstone será afeitarse, darse un baño ya es demasiado. Los dos protagonistas Earp y Doc Holliday - Victor Mature- se mueven entre ambos escenarios, entre el viejo oeste y las formas civilizadas. En la memorable secuencia del actor teatral recitando a Hamlet, secuestrado en una taberna por los borrachos Clanton, nervioso olvida el soliloquio y Doc hace de apuntador, recita los versos del bardo, los siente. Ford cambia el plano al perfil asombrado de Henry Fonda. En esta versión del Duelo en Ok Corral el doctor y el sheriff se aprecian, se respetan, también son rivales.
Joseph MacDonald hizo un excelente trabajo tras las cámaras. Los contrastes, la fisicidad, la profundidad de cada plano. El inicio imponente con Monument Valley al fondo, la iluminación nocturna de Tombstone, el ambiente cargado de tabaco en el salón. EDoc Holliday entra en el bar, con sus ojos de sapo atormentado, los andares de Fonda desde la mesa a la barra y el duelo de miradas. Ford deja un espacio lateral vacío que después ocuparán los dos hermanos Virgil – Tim Holt- y Morgan -Ward Bond-, guardando las espaldas del hermano.
RG
Esta noche nos preguntamos si el barman ha estado alguna vez enamorado…
Raúl Gallego, Zacarías Cotán y Salvador Limón