Son muchos los trabajadores que, debido a la pandemia por Covid-19 han tenido que readaptarse y cambiar la forma de trabajar. También los párrocos. Con las iglesias cerradas al público, los entierros, durante el Estado de Alarma se ofician de otra manera.
“Acudimos al tanatorio o al cementerio a dar el último adiós a esa persona fallecida cuando los familiares así lo quieren”, ha contado en Cope Puertollano el párroco de San José Pedro Antonio Rodríguez.