Leonardo, El Novio y La Novia son un triángulo inseparable desde niños, pero Leonardo y La Novia poseen un hilo invisible, feroz, imposible de romper. Pasan los años y ella, angustiada, se prepara para su boda con El Novio en medio del desierto blanco donde vive con su padre. El día anterior a la ceremonia, a su puerta llama una Mendiga que le ofrece un regalo y un consejo: "No te cases si no le amas", mientras le da dos puñales de cristal. Un escalofrío recorre el alma y el cuerpo de La Novia.