Las músicas africanas llegadas a nuestro continente americano en barcos de esclavos desde Africa, primero se mantuvieron en la clandestinidad y luego se transformaron para nutrirse y reflejar nuevas visiones de mundo, en nacientes sociedades en las que se asimilaron. Los africanos en Norteamérica a lo largo de los siglos fueron construyendo géneros musicales como el blues, el R&B, el jazz y el gospel que dieron origen al rock y al pop que hoy conocemos. Estos sonidos del rock, del jazz, el RyB y del blues llegaron a América Latina y el Caribe donde se encontraron con muchos géneros y allí se combinaron con la cumbia, la samba, la salsa, el candombe, la saya, la cueca, la morenada, el tango, el mariachi, el merengue, la rumba, la bachata, el son, el bolero, el reggae y decenas más. Todas manteniendo sus raíces africanas.