1987 fue un año clave para el despegue de la soda manía en América Latina, porque en febrero de aquel año los Soda Stereo se presentaron en el Festival de Viña del Mar, convirtiéndose en un huracán musical; y unos meses después publicaron su primer disco oficial en vivo titulado “Ruido blanco” grabado en Argentina, Perú, Chile, México y Venezuela, entre mayo y agosto.