Valparaíso no solo se habita, también se saborea y se defiende. En una reciente conversación en los estudios de Ritoque FM, el destacado chef nacional y embajador principal del encuentro, Christian Alba
, dejó en claro que la gastronomía local es un patrimonio vivo que busca poner a la región en lo más alto del país
. Reconocido por su cocina de visión antropológica y por representar los sabores porteños en el extranjero
, Alba plantea una filosofía intransable para este 8 y 9 de agosto: volver a sentarnos a la mesa para dialogar y posicionar a Valparaíso como la cumbre culinaria más relevante de Chile
. Y en esa gran mesa, el orgullo exige que al pan se le llame por su nombre: "pan batido"
.
El evento promete ser un despliegue total de nuestra identidad, impulsado por la maestría de Alba y su equipo. El reconocido chef resaltó la presentación de "platos con memoria", una iniciativa que traerá recetas icónicas de las ocho capitales provinciales, apostando fuertemente por la descentralización
. Desde las tradiciones ancestrales de los changos en Laguna Verde, hasta la herencia huasa y el riquísimo aporte migrante en nuestros cerros
, la cumbre busca que el porteño adopte, entienda y defienda su invaluable acervo cultural
.
Felipe, encargado de comunicaciones del evento
, lo resumió a la perfección en nuestros micrófonos: visibilizar estos territorios y sabores es un verdadero ejercicio de memoria y resistencia
. Con más de 500 mesas, clases magistrales dictadas por grandes referentes, música en vivo y un pabellón regional inédito
, "Cerro de Sabores" es la acción concreta de montar la mejor mesa de Chile. Con nuestro gran embajador gastronómico a la cabeza, la mesa ya está servida; ahora nos toca a nosotros ocuparla