Cuba fue declarada el 22 de diciembre de 1961 primer territorio libre de analfabetismo en América Latina tras una Campaña de Alfabetización, que fue duramente atacada por la contrarrevolución interna, con el financiamiento de los enemigos externos de la Revolución cubana.
El ejemplo de Conrado Benítez García había servido de inspiración a los cien mil jóvenes que engrosaron las Brigadas que tomaron su nombre y fueron la fuerza fundamental de la Campaña de Alfabetización realizada en toda Cuba el propio año de su muerte.