Siempre que llegaba a Radio Camagüey, NO sé cómo lo lograba, pero hacía sonreír a todo el colectivo con ese espíritu jaranero y sociable, que la COVID-19 no pudo apagar, ni siquiera en aquellos difíciles días en los que NO rebasaba la gravedad.
Afortunadamente, después de 30 días de estadía hospitalaria, Rafael Torres Betancourt, o Filo, como cariñosamente lo llamamos, disfruta de la tranquilidad hogareña, pero NO olvida esa dura travesía por las salas de terapia intensiva e intermedia: