La monogamia, la pareja cerrada, la figura de la media naranja que encuentra la parte que le falta son la carnada de la felicidad, la zanahoria del amor "verdadero", la promesa de la estabilidad. Cupido, San Valentín y los candados en los puentes para sellar juramentos como si fueran cinturones de castidad. Esa es la educación y el deber ser sentimental dominante sostenidos por las leyes, la organización social, los mandatos religiosos, las canciones, las novelas de la tv, infinidad de películas y de libros, la mesa familiar y hasta los consultorios médicos y psicológicos. La monogamia es el paradigma de sexo-afectividad productiva y reproductiva hegemónico, presentado como un ideal que habría que alcanzar.
Como si fuera la única opción.