Hace unas semanas, se popularizó en las redes sociales un experimento en el que, tras un análisis de ADN, personas asentadas en distintos países desde muchas generaciones atrás, descubren que en lo remoto del tiempo sus orígenes son remotos en el espacio también.
Y varios resultados obtenidos de la exploración del sistema solar revelan que si pudiéramos remontarnos a una época anterior a la existencia del ADN en la Tierra, nuestro origen podría ser incluso remoto en el espacio exterior, fuera de nuestro planeta.