El barrio de los pescadores en Conil es como su propio nombre indica, un lugar que respira sabor a mar, a sal y a hombres y mujeres ligados a la pesca. Entre sus calles se esconden patios, flores, plantas, ventanas engalanadas y la sencillez de las gentes que lo habitan.
Ese carácter lo ha asumido la hostelería de la zona promocionando su gastronomía y su entorno más cercano donde sus gentes le dan vida.