No hace mucho, la gallina sureña estuvo a punto de desaparecer. No era ninguna especie rara, más bien al contrario, ya que pertenecía al paisaje de muchas explotaciones avícolas de la comarca de la Janda, pero varios factores la pusieron en la picota. Afortunadamente el empeño de un puñado de aficionados ha sabido preservar a esta ave que ahora se ha convertido en la reina de una exposición avícola que se ha convertido en una referencia en la provincia de Cádiz.