El creador de Pepsi y su eterna batalla comercial con Coca-cola
Mc Donald’s o Burger King, Nike versus Adidas o Kentucky Fried chicken contra Popeye’s.
Son ejemplos de duelos entre franquicias similares.
Uno de los más importantes y duraderos es el que mantienen Pepsi y Coca cola.
Coca-Cola fue la primera en salir al mercado en 1886 de la mano de John Pemberton.
Siete años después Caleb Bradham ideó la receta de Pepsi para que diera comienzo el pulso entre ambas.
Muchos productos que hoy son populares, son fruto de la casualidad.
A finales del siglo 19 se experimentó con distintos elementos para algunas patentes de medicina.
Ese fue el caso del fundador de Pepsi, Caleb.
Pretendió crear una bebida libre de estimulantes que ayudara a curar los dolores de estómago.
Su nombre fue: Brad’s Drink.
Y sus ingredientes consistieron en: Agua carbonatada, azúcar, vainilla, aceites, pepsina, nueces de cola y cero cafeína.
En 1898 decidió rebautizar a su bebida haciendo honor a la enzima digestiva de la pepsina, uno de sus ingredientes.
Y de ahí surgió Pepsi.
La venta de Pepsi tuvo lugar en la botica de Caleb, en su localidad de Carolina del Norte, New Born.
Donde la elaboró y la vendió él personalmente.
En 1902 solicitó el registro de esa marca y fundó su empresa.
Un año después ya tenía alquilado un almacén para asentar la planta embotelladora.
Una bebida brava, refrescante, fortalecedora y un agradable estimulante para prepararse una carrera.
Así lo anunció Barney Oldfield un piloto de carreras.
El primero en asociarse con Pepsi.
Otra seña de identidad de la compañía ha sido su rebranding.
Pepsi ha tenido hasta 16 cambios de identidad en su historia.
El más icónico fue el de 1950.
Incluía los colores de la bandera estadounidense: el rojo, el blanco y el azul.
Llegados a este punto, empezaron los roces con Coca-Cola.
En 1922 Caleb intentó vender su compañía a esta otra marca, sin éxito.
Sin embargo, apareció Roy Megargel, quien ese mismo año compró la marca registrada Pepsi.
Y pasó a ser parte de la corporación: Pepsi- cola.
De nuevo, en 1933 Pepsi Cola pudo formar parte de Coca-Cola, pero volvieron a declinar su oferta.
Así que pasó a manos de la compañía de dulces Loft Candy.
Sus nuevos dueños reformularon los ingredientes de Pepsi para que se pareciera más al sabor de su competencia.
Los choques entre ambas empresas no cesaron ahí.
En 1950, Alfred Steele, exvicepresidente de Coca Cola se pasó a Pepsi.
Su estrategia se basó en una nueva campaña publicitaria que fuera más agresiva.
Pepsi pasó de la quiebra a convertirse en la segunda bebida gaseosa más consumida.
En sus anuncios, hicieron referencias directas a su rival.
A mediados de los años 60, Pepsi se fusionó con Frito Lay y el resultado fue PepsiCo.
La compañía diversificó su producción y entró en el mercado de los aperitivos con: Lay’s, Doritos o Cheetos.
Tras sus muchas fusiones, Pepsi alcanzó su nivel máximo de rivalidad en 1975.
Lanzó el Desafío Pepsi, un test ciego de sabores, en el que varias personas probaron varias muestras tanto de esta marca como de Coca Cola.
Los participantes no sabían cuál era cual.
Y eligieron su bebida favorita sólo por el sabor.
Ya os podéis imaginar quién ganó este Desafío.
Pepsi quería anunciarse como la marca de la nueva generación, de la próxima generación.
Y famosos como David Bowie, Gloria Stefan o Tina Turner pusieron su rostro para la causa.
Uno de los anuncios más relevantes de esta guerra es en el que un niño saca dos latas de Coca Cola.
Se acerca a una máquina expendedora y las coloca bajo sus pies para auparse y llegar al botón de Pepsi.
Hoy en día hay determinadas franquicias que sólo trabajan con una marca o la otra.
Es como cuando vas a un bar, pides una Coca-Cola y el camarero te responde con el clásico: Lo siento, solo tenemos Pepsi.
En esas estamos, es lo que tiene ser la segunda bebida gaseosa más demandada.
Y que siga esta batalla publicitaria antológica hasta el siguiente round.