LA LEYENDA DEL TRIÁNGULO DE LAS BERMUDAS PARA GABRI
Es uno de los misterios más famosos.
El del Triángulo de las Bermudas.
Está formado por un millón y medio de kilómetros cuadrados en alta mar.
Recibe ese nombre por el triángulo equilátero que forman sus puntas.
Las islas Bermudas, Puerto Rico y Miami, en Florida.
No es una zona tranquila.
Comencemos por conocer el origen de su misterio.
1945, una cuadrilla de cinco aviones de la Marina estadounidense sobrevuela la zona.
De pronto, todos desaparecen…
Sin dejar rastro.
Un sexto avión de emergencia, acude al rescate de los cinco primeros.
Pero este, también se desvanece.
En total, fueron 27 las personas desaparecidas.
Nunca se volvió a saber nada más de su paradero.
Así se forjó el principio de esta leyenda en las Bermudas.
Y es el comienzo de la película: Encuentros en la tercera fase, dirigida por Steven Spielberg.
El misterio del vuelo 19.
En realidad, ya se habían producido otras desapariciones en la zona mucho antes.
Vincent Gaddis fue el escritor que se refirió al lugar como Triángulo de las Bermudas por vez primera en 1964.
Lo hizo en un artículo para la revista Pulp.
El libro de Charles Berlitz y J. Manson Valentine titulado ‘El triángulo de las Bermudas de 1974 vendió más de 20 millones de copias.
Todos un Best Seller que ayudó a difundir estas teorías.
Después de la más famosa desaparición de los seis aviones, siguieron pasando cosas inexplicables.
En 1948 el avión Star Tiger se esfumó a su paso por la zona.
Y en 1949 ocurrió lo mismo con el Star Ariel.
Ambos aviones eran propiedad de la British South American Airways.
Una aerolínea creada por pilotos veteranos de la Segunda Guerra Mundial.
Agujeros negros, ovnis, la Atlántida…
Hay muchas teorías que tratan de explicar lo que sucede en ese lugar.
El científico australiano Karl Kruszelnicki explicó que, en realidad, el número de embarcaciones y aviones que desaparecen en la zona es igual que en otras partes del mundo.
Todo depende del porcentaje.
La zona del Triángulo es muy transitada.
Es decir, a mayor número de barcos y aviones que pasan por allí, mayor es la probabilidad de que algunos terminen hundiéndose.
Sin embargo, hay teorías que no se creen las explicaciones de la estadística.
Veamos qué es lo que dicen.
Algunos creen que hay un agujero negro.
Este sería el motivo por el que varios aviones y barcos se desvanecieron sin dejar rastro.
Todo aquello que atraviesa el agujero negro termina siendo transportado a otra dimensión.
Esta hipótesis es muy difícil de creer.
Si realmente hubiese un agujero negro, se comería todo a su paso.
Y se podría medir su campo gravitatorio.
Otra teoría popular es la de que hay ovnis de por medio.
Ellos serían los responsables de estos misteriosos sucesos.
Por último, algunas tesis apuntan a que en ese lugar existió la Atlántida.
La isla, descrita en los textos de Platón.
Se narró que llegó a dominar el oeste de Europa y el norte de África.
La Atlántida tenía una tecnología muy avanzada para su época.
Los dioses decidieron castigar su soberbia…
Hundiéndola.
Otros escritores han intentado explicar la leyenda del Triángulo de las Bermudas con estos argumentos más o menos científicos.
Existirían vastos yacimientos de hidratos de metano bajo las placas continentales.
El metano cuando se libera de forma repentina, forma burbujas gigantes de gas.
Su acción puede hundir barcos, alterar las brújulas o afectar a los indicadores de los aviones.
Hace poco, desapareció una avioneta en el Triángulo de las Bermudas en el 2017.
Pero recordemos que es una zona de huracanes y tormentas frecuentes.
Los tifones, huracanes y las grandes tormentas pueden desencadenar catástrofes en los aviones y barcos.
Las olas gigantes de 30 metros pueden hundir buques enteros.
Al final, se han podido hallar algunos restos de aviones y barcos en el fondo de sus aguas.
Hay que tener en cuenta que los errores humanos ocurren.
Muchos accidentes tendrían que ver con fallos en los cálculos.
También podrían pasar por un error en el sistema o en los aparatos.
Hay una teoría que es mitad ciencia y mitad ficción.
La de la niebla electrónica.
El término fue creado por Rob MacGregor y Bruce Gernon dentro de su libro ‘la niebla’.
Ambos fueron supervivientes de un accidentado viaje por el Triángulo de las Bermudas.
Y contaron que notaron un vórtice electrónico en medio de una espesa niebla.
El vórtice chocó contra las alas de su avión.
La niebla electrónica estropeó todos los aparatos del avión.
Durante un tiempo, se quedaron sin rumbo.
Según su relato, 75 minutos después, aparecieron en una zona de Miami.
Un lugar demasiado alejado de donde estaban, como para haber podido llegar en tan poco tiempo.
Lo cierto es que en el Triángulo de las Bermudas, se dice que las brújulas señalan el norte verdadero y no el magnético.
Para mis alumnos, una brújula funciona porque su aguja magnética es atraída por el magnetismo de la tierra.
El que hace que la aguja apunte hacia el Polo Norte Magnético.
Este Polo Magnético está en constante movimiento.
En cambio, el Polo Norte Geográfico es permanente.
Se encuentra a unos 1.931 kilómetros al Norte del Polo Magnético.
Lo podéis comprobar en Google Maps
Hay lugares en la tierra, donde las brújulas marcan el Polo Geográfico.
Esto ocurre también en el mar del diablo, en la costa de Japón.
Pero no es porque la brújula se estropee.
Los polos magnéticos de la tierra no están perfectamente alineados con su eje de rotación.
Y esto es lo que marca la posición de los dos polos geográficos.
Las brújulas sólo señalan hacia el norte geográfico en aquellos puntos de la superficie que están alineados el Polo magnético y el geográfico.
El campo magnético de la tierra no es uniforme en toda su superficie.
En algunos lugares es más intenso y en otros, menos.
Hay zonas, repletas de minerales que contienen hierro y alteran la dirección de la brújula.
Se dice que el propio Cristóbal Colón notó este efecto a su paso por las Bermudas el 8 de octubre de 1492.
Además, en el subsuelo marítimo de las Bahamas hay agujeros azules.
Grutas de miles de años.
Profundas cuevas verticales.
La más profunda del mundo, a 300 metros, se llama agujero azul de Sansha Yongle.
Y estas pueden crear fuertes corrientes de agua.
En conclusión, desde 1975 más de 70 aviones se han perdido por todo el mundo sin dejar rastro.
Cada día surcan los cielos unos 260.000 aviones.
Es un medio de transporte bastante seguro.
Hoy en día, contamos con radares más potentes y con la última tecnología de geolocalización.
Sin embargo, el 28 de diciembre del 2021 salió un barco de Bímini, en las Bahamas.
Tendría que haber llegado al día siguiente a Florida.
A bordo de esta embarcación había unas 20 personas.
De momento, no se sabe nada de su paradero.
Ya que desapareció misteriosamente…
En el Triángulo de las Bermudas.