Inteligencia artificial avances y límites
• Cuando escuchamos o leemos algo relacionado con la inteligencia artificial, vemos afirmaciones rotundas.
• Ilusionadas o amenazantes sobre cómo será nuestro incierto futuro con ella.
• Incluso, hay autores que pasan de un extremo al otro en poco tiempo.
• Nick Bostrom publicó ‘superinteligencia’ en el 2014.
• Y alimentó una honda preocupación sobre el hecho de que una superinteligencia artificial fuera capaz de tomar el control de todo.
• Hasta de destruir a la humanidad.
• Diez años después, ha publicado ‘Deep Utopia’.
• En este nuevo prisma, el mismo autor, retrata un escenario diferente.
• El de una sociedad utópica en el que hemos controlado a la IA.
• Y esta puede satisfacer nuestras necesidades y librarnos de trabajos pesados y repetitivos.
• Sam Altman es otro autor que se mueve entre los dos extremos de la balanza.
• En 2015 empezó con una visión catastrofista, la de una inteligencia sobrehumana que amenazará a la humanidad.
• Sin embargo, hace poco reconocía que esta nos había aportado unos triunfos asombrosos: arreglar el clima, establecer una colonia espacial y el descubrimiento de partes de la física.
• Vamos, que ahora la ve como una herramienta capaz de generar grandes ideas y con la que haremos grandes cosas.
• Cuando nos centramos en el impacto de la IA en el mercado laboral, también abunda el tremendismo.
• En 2013 se publicó un informe de dos profesores de la Universidad de Oxford sobre el futuro del empleo.
• Todavía sigue generando un enorme revuelo.
• En dicho informe, predecían que en el 2033, el 47% del empleo en Estados Unidos podría estar en manos de robots.
• Estamos a nueve años de ese momento y no parece que vaya a ocurrir así.
• La realidad es que las redes neuronales con aprendizaje profundo llevan operando desde 2010.
• Y sigue sin haber una transformación tan sustancial en el mercado del trabajo.
• Un informe más reciente del banco de inversiones Goldman Sachs asegura que los sistemas de IA podrían realizar hasta un 25% de los trabajos a tiempo completo.
• A pesar de ser una cifra muy elevada, el informe añade que esta tecnología creará nuevos trabajos.
• Un hecho que se ha dado en la historia, con el surgimiento de las tecnologías disruptivas.
• Por lo tanto, la IA generará un aumento de la productividad.
• En resumen, más que acabar con algunos puestos de trabajo, lo que hará es transformar una gran cantidad de tareas.
• Otra forma de abordar este complejo asunto es desde la filosofía de la tecnología.
• La mayoría de los entendidos rechazan la idea de que la Ia nos lleve a distopías totalitarias o postapocalípticas.
• Es decir, que llevan una línea contraria de argumentación con respecto a lo que vemos y leemos en muchos medios de comunicación.
• Por otro lado, es cierto que el uso descontrolado de la IA causa problemas.
• El deterioro de la democracia mediante noticias falsas.
• Una excesiva concentración de poder en unas pocas grandes empresas tecnológicas.
• La ciberdelincuencia, los hackeos a sistemas, la pérdida de privacidad, las violaciones de la propiedad intelectual…
• Por ello, ya se están elaborando ciertas normativas en la Unión Europea para controlar estas amenazas.
• En el otro lado, la IA tiene un gran potencial para promover cambios positivos, si la usamos como una herramienta más.
• Favorecerá mejores y más rápidos diagnósticos.
• Aunque los médicos siempre tendrán la última palabra.
• La robótica asistencial mejorará la calidad de vida de muchas personas.
• Por supuesto, también se puede usar para combatir los mismos problemas que su uso pernicioso crea.
• En la lucha contra los delitos financieros, la prevención de pandemias o en la investigación biomédica.
• Los superordenadores ya nos permiten avanzar en el campo de la predicción en muchos campos.
• Lo que se está viendo es que nuestras vidas y trabajos están siendo influenciados por la IA.
• Y ya se habla de un mercado híbrido.
• Por ejemplo: Un escritor podría redactar su novela ayudado por la IA.
• El autor trazaría los pilares básicos del argumento y se encargaría del estilo.
• Mientras que la IA podría sugerirle giros inesperados en la trama, plantearle escenarios variados…
• Esto nos lleva a abordar la cuestión de la creatividad de la IA.
• Los actuales sistemas pueden demostrar nuevos teoremas, componer piezas musicales o cuadros al estilo de un determinado artista del pasado.
• Pueden ganar a grandes campeones del ajedrez o del Go.
• Pero es muy dudoso que sean capaces de crear, en un sentido más profundo.
• Por ejemplo: idear nuevas disciplinas intelectuales, como hizo Aristóteles.
• O plantear nuevas teorías revolucionarias, como en el caso de Einstein.
• O renovar el arte con nuevas corrientes, como Picasso.
• De momento, no vemos que la IA sea capaz de semejantes logros.
• Otro aspecto discutible es que la IA llegue a tener verdaderos sentimientos o un sentido de autoconsciencia.
• Los sentimientos y las emociones en los seres vivos son el resultado de una compleja interacción entre el sistema nervioso y diversos tejidos y órganos.
• La piel, el sistema endocrino, el circulatorio…
• En el futuro puede haber máquinas que se llamen ‘yo’ a sí mismas.
• Pero no serán conscientes de ello.
• Es decir, las máquinas podrán llegar a simular hábilmente sus respuestas, dando la impresión de que son conscientes de lo que dicen.
• Pero no podrán experimentar emociones o sensaciones como un ser vivo.
• Los sentimientos y las emociones seguirán siendo un producto biológico, como el metabolismo.
• En definitiva, la IA será una inteligencia diferente a la humana.
• Esperemos que sea una herramienta complementaria y útil para nosotros en el futuro.