Begoña Learreta Pilar Folgado María Tim Beniyork and company nos llevan de viaje a un lugar que cambio de color…
• El pasado del planeta rojo pudo ser verde y azul. Marte pudo albergar una selva tropical
• Cada vez hay más pruebas sólidas de que Marte pudo albergar selvas tropicales.
• Con una lluvia abundante y largos ríos.
• Nuestro detective enviado hasta allí, el Rover Perserverance de la Nasa, encontró un mineral llamado caolinita en el suelo del cráter Jezero.
• Ese mineral sólo se forma en lugares cálidos y húmedos en la tierra.
• Cuando hay lluvias intensas que duran mucho tiempo.
• Es decir, para que haya caolinita, el agua líquida tiene que haber empapado la roca durante años.
• Para descomponerla de esa manera.
• Por lo tanto, en el pasado el planeta rojo pudo ser verde y azul.
• Con un ecosistema parecido a nuestro Amazonas.
• Marte pudo mantener un clima estable.
• Una atmósfera densa y un ciclo del agua completo.
• Incluso, el actual cráter Jezero pudo ser un enorme lago, alimentado por ríos.
• Ríos que dejaron su trazado, aún visible, desde la órbita.
• El agua arrastró la caolinita hasta el cráter.
• A no ser que el impacto de un meteorito lo trajese de manera abrupta.
• El agua líquida moviéndose en corrientes cambia nuestra visión de Marte.
• Un planeta rojo cálido y húmedo con reacciones químicas constantes.
• Los mismos ingredientes que dieron origen a la vida en la tierra.
• Por lo tanto, el hoy planeta rojo pudo ser más habitable hace mucho tiempo.
• Durante cientos de millones de años.
• Luego fue perdiendo su atmósfera por no tener un campo magnético fuerte.
• Un escudo para protegerse del viento solar.
• Otra pista, son los grandes agujeros en su superficie que descienden hasta unas posibles: cuevas subterráneas.
• El refugio perfecto para no verte afectado por la extrema radiación.
• O por los cambios repentinos de temperatura en la superficie de Marte.
• Algunas de estas cuevas podrían ser Kársticas.
• Formadas por un agua ligeramente ácida que ha disuelto lentamente la roca.
• Y ha continuado con esta acción durante un largo periodo de tiempo.
• El caso es que estas cuevas podrían preservar más rastros de posible vida marciana.
• Huellas químicas de vida pasada.
• Material orgánico de hace millones de años.
• Como una cápsula subterránea del tiempo que nadie ha abierto todavía.
• Estas cuevas se han localizado en la región de Hebra Vallis.
• Entre un antiguo volcán y una vasta llanura del hemisferio norte.
• La zona todavía conserva el trazado de antiguos canales fluviales y de los sedimentos que sólo puede dejar el agua.
• No sabemos si puede quedar algo de agua allí abajo.
• Si Marte albergó vida y fue un paraje verde y azul, ese sería el mejor sitio para dar con ella.
• En Julio de 2024 el Perseverance recorrió el trayecto de lo que fue un río, hace millones de años.
• Hoy es un paraje seco y peligroso.
• Parte de un acantilado se desprendió.
• El Rover analizó una de sus rocas.
• Los científicos la llaman Shahayba Falls.
• La superficie de la roca parece que muestra unos pequeños puntos oscuros.
• Y unas manchas más grandes y claras con los bordes delimitados.
• Podría contener moléculas orgánicas.
• Compuestos basados en el carbono.
• El ingrediente básico de la vida en nuestro mundo.
• Es decir, que los científicos creen que los microbios pudieron extraer electrones de esos compuestos orgánicos.
• Y los transfirieron al hierro de la roca.
• Esa reacción libera energía.
• Una energía, que los microbios usan para sobrevivir.
• Los puntos oscuros contienen un mineral llamado vivianita.
• Y éste se forma cuando el hierro gana electrones.
• Entonces, el hierro pierde su color y se vuelve más claro.
• Nuestro detective marciano, el Perseverance, también detectó otro mineral: la greigita.
• Que necesita sulfuro para formarse.
• En resumidas cuentas, que los antiguos microbios de Marte no dejaron rastros de huesos.
• Dejaron huella en la química que hay atrapada en los minerales.
• En la tierra, los microbios surgieron hace unos 3.700 millones de años justo cuando Marte todavía tenía agua.
• Cuando el agua se evapora deja minerales.
• Y algunos pueden atrapar a estos microorganismos.
• Como si fuesen insectos en ámbar.
• En Marte, ese sería el papel de los sulfatos y en la tierra, el del yeso.
• Los entendidos lo han comprobado en nuestro propio planeta.
• Hace millones de años, el Mediterráneo casi se secó.
• Y dejó gruesas capas de yeso.
• En su interior, se conservaron bacterias antiguas.
• Los expertos emplearon un espectrómetro de masas mediante rayo láser.
• antiguas.
• El láser penetra en los puntos clave de la roca y analiza los elementos liberados.
• Cada elemento deja una señal única, como un código de barras químico.
• Y dieron con bacterias y otros minerales creados con la ayuda de los microbios.
• Como la dolomita o la arcilla.
• Por lo tanto, aquí no se trata de buscar fósiles sino de contemplar cómo se transforman las rocas por la acción de estos pequeños seres.
• Sin embargo, la comunidad científica sigue siendo escéptica.
• Será mejor que enviemos más robots o una nave tripulada hasta allí para comprobarlo.
• Las rocas guardan la memoria de los planetas.
• Como sobrevivieron las plantas, los microbios y los animales.
• El planeta rojo tuvo un pasado verde y azul.
• Repleto de selvas, ríos, cuevas, química y…¿vida?
• Seguiremos investigándolo.