? ¿Pensais que estamos perdiendo facultades para concentrarnos en la lectura?
? En este vídeo haremos algunas reflexiones al respecto.
? Parecer ser que internet está cambiando el modo en el que procesamos información.
? Y cómo leemos, tiene una importancia capital en la plasticidad de nuestro cerebro.
? Recibir mensajes continuamente en el móvil, ojear redes sociales y leer a trozos noticias en internet está favoreciendo que procesemos más información más rápidamente.
? Es una competencia útil para surfear un mundo digital.
? Sin embargo, las interrupciones constantes de las tentaciones que llegan del mundo digital están diezmando nuestra concentración y cada vez dedicamos menos tiempo a esa lectura reposada que supone un mayor reto intelectual.
? La teoría no es nueva.
? Ya Nicholas Carr en Superficiales ¿Qué está haciendo internet con nuestras mentes? advertía que la lectura profunda estaba mermando.
? Pero mandemos un mensaje pesimista.
? Algunos expertos dicen que leemos más que nunca.
? Siempre ha habido muchos niveles de lectura.
? No es lo mismo leer un texto que requiere mucha concentración, que un periódico mientras charlas en el bar que una novela.
? Antes de lo digital también había diferentes niveles de atención y no conviene mitificar al lector del pasado.
? No olvidemos que la lectura en nuestro país no ha sido tan extendida como en otros países del entorno.
? Con los móviles leemos continuamente comentarios de otra gente de forma fragmentada y apresurada”.
? Las redes sociales y las secciones de comentarios de los diarios son más comparables con la oralidad que con libros o periodismo impreso.
? Los Whatsapp que mandas están sustituyendo a conversaciones orales más que a otros ratos de lectura.
? El estadounidense promedio lee el equivalente a 34 gigabytes juntando todos los dispositivos que mira, es decir, unas 100.000 palabras por día
? “Antes un niño que no leía, no leía nada de nada.
? Ahora los niños que no leen también están leyendo continuamente sus Whatsapp, sus redes sociales y webs.
? Eso sí, se acostumbran a lenguaje sencillo y breve.
? Y cuesta más llevarlos a textos largos.
? Pero eso no sé si es bueno o malo.
? Dejarnos de circunloquios puede ser bueno.
? Lo malo no es la brevedad, sino no tener mucho vocabulario porque esa carencia sí que limitará el pensamiento”.
? “tener un lenguaje rico es fundamental porque es la guía del pensamiento.
? Si tienes un lenguaje pobre, tu pensamiento es pobre”,
? “También es importante el pensamiento matemático y el visual.
? Y lo bueno del mundo digital es que cada vez utiliza más elementos dinámicos que exploran lo visual.
? No es malo mejorar nuestro pensamiento visual, lo que no tenemos que perder es la capacidad de concentración”.
? Eso es lo que nos está pasando.
? Pero maticemos.
? “La comunicación se está haciendo muy visual, pero el texto no está desapareciendo”
? “Incluso Instagram tiene una parte importante de texto para dar contexto.
? Estamos cultivando nuevas formas de escritura más breves y más orales.
? Un tipo de escritura diferente, a veces más concisa y más audaz.
? No creo que necesariamente peor”.
? “Estamos viviendo años decisivos que nos están cambiando los hábitos de lectura, pero también nos cambió en el siglo XIX con la novela por entregas.
? Ahora no solo cambia por estar delante de una pantalla.
? El mundo digital ha cambiado la forma de leer.
? Muchos estudiantes de Periodismo dicen que nunca han leído un libro electrónico, pero están todo el día leyendo delante de una pantalla.
? Tanto el lector como el escritor están desorientados porque estamos en transición.
? Hay ansias por saber qué es lo que viene después, pero no lo sabemos.
? Nuestros textos digitales son los incunables de la era digital. Y van a pasar muchas cosas que cambiarán la forma de leer”.
? Los neurólogos coinciden en que leer tiene una influencia directa en nuestro cerebro:
? “Favorece la capacidad de pensar, de reflexionar e imaginar”,
? Estos profesionales afirman que: “Las personas que leen novelas de ficción tienen menos tendencia al deterioro cognitivo”,
? La lectura de ficción, según varios estudios científicos, tiene también beneficios psicológicos como fomentar la empatía y la socialización.
? “Ese beneficio que no se obtiene de la lectura superficial de noticias o redes sociales”,
? “Leer ficción en profundidad activa también la parte anterior del cerebro, que es la que se dedica a planificación, las emociones y a focalizar la atención”
? “Los neurocientíficos también coinciden en que el cerebro humano es muy adaptable y trabaja muy bien bajo diferentes impulsos.
? Tenemos la capacidad para procesar estímulos muy diferentes y muy rápido, por eso nos hemos adaptado rápidamente a la particularidad del mundo digital cuando apenas hace una década no existían ni los smartphones.
? Sin embargo, eso no quita que estemos subestimando alguno de los riesgos de convivir en un mundo permanentemente conectado.
? “El cerebro humano tiene capacidad de focalizar atención en una sola actividad, es una de las ventajas evolutivas de nuestra especie”,
? Los animales no son capaces de concentrarse en una sola cosa, en cuanto hay un estímulo externo ese les distrae de lo anterior porque su supervivencia puede depender de ello.
? Los humanos tenemos la ventaja de que nuestro cerebro es capaz de trabajar con múltiples estímulos a la vez y podemos focalizar la atención y priorizarla”.
? Es decir, lo que está poniéndonos a prueba nuestra capacidad de concentración no es la lectura digital, sino la recepción constante de interrupciones que no somos capaces de posponer.
? Lo que se intenta conseguir, ese estado de flujo en el que cuando lees te olvidas del mundo y no te cuesta esfuerzo hacerlo porque estás concentrado, es muy difícil en un entorno de estímulos externos constantes”.
? ¿Cómo luchar contra la creciente dispersión que nos dificulta la capacidad de concentrarnos?
? “La pérdida de concentración no se debe a que estés menos preparados o que hayamos consumido mucho Youtube, la falta de concentración está más asociada a factores externos que nos están tentando todo el rato”
? Quizás para nuestros estudiantes es mejor leerles libros en vez de enchufarlos a un iPad para entretenerlos mientras el adulto puede estar mirando su propio móvil.
? Doble error.
? Lo primero porque frente a una pantalla táctil el niño rebosa alternativas a un clic que torpedean su capacidad de aprender a concentrarse en una sola cosa
? y, segundo, por el ejemplo que le está dando el adulto.
? No se trata tanto de prohibir pantallas como de asegurarse de que existe un rato concentrado exclusivamente en la lectura.
? Sin embargo, las ganas de leer, reconozcámoslo, se encuentran con otro escollo que no tenía en épocas anteriores: la sensación de nunca tener tiempo para nada.
? Cuanto más informado quiero estar menos profundizamos y peor es el resultado.
? Cada vez más gente dice que le falta tiempo, porque el número de cosas deseables para leer o para ver es tan alto que la lista de deseos es inabarcable. Esto genera una frustración”.
? Hay técnicas para que las tecnologías que nos facilitan la vida no se acaben volviendo contra nosotros. “Cada vez que bajas una app por defecto tienes que decir que no aceptas notificaciones”,
? ¿Por qué voy a tener que recibir los mensajes cuando quiere el que lo envía? ¿No tendrá más sentido recibirlos cuando yo quiero?
? Podemos bajar mucho el ruido que nos distrae”.
? Antes leer era una fuente de entretenimiento primordial para el que quería adentrarse en una obra de ficción y cada vez es mayor la competencia. “Hay que pensar en qué alternativas de ocio tenemos para pasar el rato”
? “Incluso para aprender algo antes pasaba necesariamente por leerlo en un libro, aunque fuera de recetas, ahora puedes aprenderlo en tutoriales en Youtube.
? El incentivo a leer es menor”.
? También corremos el riesgo de proyectar en las nuevas generaciones los problemas que estamos teniendo con internet los que crecimos en un mundo sin conectar.
? “Los adultos nos dispersamos más en la tablet, pero los niños se concentran mejor con la pantalla.
? Además les deja más huella cuando han visto algo en un iPad, porque el que sea interactivo y dinámico a ellos se lo hace más atractivo”.
? “Haber quitado durante un tiempo la Filosofía del Bachillerato no va a ayudar a las nuevas generaciones a familiarizarse con textos complejos”
? “No le podemos echar la culpa al móvil de que disminuyan las clases de Humanidades, lógicamente si estas no se toman en serio va a disminuir el interés que la sociedad tiene en ellas”.
? Los buenos lectores no solo son los que saben leer, también tiene mucho que ver con el hábito de lectura.
? Para explicarlo, recordemos lo que decía el Pedro Salinas en El defensor cuando el poeta distinguía entre lectores y leedores:
? “El lector es el que es capaz de poner interpretación, contexto y crear un mundo propio”,
? “Para eso hay que tener tiempo y reflexión, para interpretar. Y no es fácil en un mundo que vive tan deprisa y sobreestimulado.
? El leedor es el que es capaz de leer, recupera el texto de forma pragmática pero ahí no hay una interpretación ni una apropiación imaginativa”.
? Faltan nuevos formatos por llegar que seduzcan más al lector.
? necesitamos compaginar diferentes niveles de lectura.
? El estilo “saltamontes” que va de un sitio a otro digiriendo rápidamente una lectura en diagonal de aquí y allá tan habitual (y necesaria) en el mundo digital no debería ser incompatible con la lectura reflexiva y profunda.
? Si las novelas del siglo XIX se construían con la magnificencia y estructura de una catedral, la lectura online tiene más que ver con el caos de un mercadillo en el que se va picoteando de aquí y allá.
? La lectura tradicional se está remplazando por algo más volátil y dinámico. Más flexible.
? Y seguramente esta sea una habilidad necesaria para moverse con rapidez en la red.
? Y bienvenida sea.
? “El papel de la lectura cambiará en este mundo digital”,
? “Los audiolibros por ejemplo están teniendo un auge inesperado.
? Es parte de la vuelta a la oralidad que estamos viviendo.
? El lector necesita facilidad de lectura y todavía no la tiene.
? Lo grave es perder la capacidad del pensamiento crítico.
? Esto nos hace más vulnerables a la demagogia.
? Al populismo y al engaño.
? Lo que no deberíamos perder de tanto pasear por el mercadillo es el placer de entrar de vez en cuando en la catedral.