Unas empresas comerciales buscan colarnos su publicidad en nuestros sueños
• Una de las grandes obsesiones de la humanidad, desde tiempos inmemoriales, ha sido la de controlar los sueños.
• En el presente, hay varias empresas interesadas en intentar colar sus anuncios en nuestro inconsciente.
• Hasta el punto de que soñemos con sus productos.
• La incubación de los sueños es algo muy antiguo.
• Nuestros antepasados pretendieron alterar el contenido de los sueños a partir de rituales que realizaban antes de dormir.
• El propósito fue el de contactar con sus dioses.
• También se practicó con fines terapéuticos.
• Los griegos del siglo 4 antes de cristo, aconsejaban a los enfermos que durmieran en lechos de barro.
• De esta manera entrarían en un estado de ensueño inducido en el que se les revelaría su curación.
• Todas las culturas antiguas dieron un gran valor a los sueños.
• Normalmente, los clasificaban en tres tipos:
• El simbólico, con metáforas que tenían que interpretar.
• La visión, con pistas de lo que sucedería.
• Y el oráculo, donde aprendían cómo deberían de actuar ante esa futura situación.
• Para efectuar la incubación de los sueños en los templos de Asclepio, siguieron una serie de pasos: elaborar un tipo de comida, aislarse, la oración, el ayuno o dormir sobre un objeto sagrado o animal sacrificado.
• Ahora, las modernas técnicas que buscan incubar los sueños tienen otra finalidad.
• Introducir su información comercial, señales o estímulos específicos sobre su marca antes de caer en brazos de Morfeo.
• La publicidad nos invade por todas partes.
• El sueño y nuestros pensamientos siguen siendo nuestro reducto democrático en donde podemos pensar libremente.
• Existe el artículo titulado: incubación de sueños dirigida.
• Donde unos científicos del Mit junto con un especialista del sueño idearon la creación del dispositivo llamado Dormio.
• Dormio recoge señales biomédicas de un participante y monitorea las transiciones en sus fases del sueño.
• Cuando notaban que el participante iba a pasar de un estadio del sueño a otro, lo despertaban muy sutilmente.
• Y le hacían escuchar un audio con una cierta información.
• El participante las escuchaba y ahora sí, al entrar en esa fase del sueño, transformaba esas palabras en contenido onírico.
• La compañía Molson Coors presentó la campaña: incubación de sueños dirigida.
• Llamaron a 18 personas, 12 de ellas, actores pagados.
• Visionaron un anuncio de 90 segundos con imágenes oníricas de montañas, burbujas y latas de cerveza antes de quedarse dormidas.
• Según sus testimonios, todos soñaron con la marca de cerveza Coors.
• Imaginad a una persona alcohólica que tuviese que soñar con beber cerveza.
• El efecto devastador que provocaría en su adicción.
• Aunque aún no se han publicado resultados independientes que corroboren la eficacia de dicho experimento.
• Por supuesto, otras marcas, intentan subirse al carro para hackear nuestros sueños.
• La incubación de sueños inducida podría convertirse en la última tendencia en publicidad.
• Ya hay más de 400 especialistas en marketing en departamentos de grandes empresas en Estados unidos que estudian cómo hacerlo posible.
• Y no lo ocultan.
• Grandes compañías como Burger King o Xbox han hecho pública su intención.
• La empresa de videoconsolas admitió que pensaba usar el dispositivo Dormio para que soñemos con ellos.
• Por otro lado, un gran número de creadores y científicos de todo el mundo, han firmado un manifiesto para oponerse al uso comercial de esta tecnología.
• Los sueños no se deberían de alterar.
• Son necesarios para generar nuestro pasado autobiográfico, nuestro sentido del yo, para regenerar la memoria, etc.
• No pueden convertirse en la nueva valla publicitaria de las empresas.
• La mente es el último refugio mental que nos queda frente a las corporaciones.
• En resumen, el estudio del cerebro se ha usado para volvernos adictos a los teléfonos móviles y a las redes sociales.
• A costa de perder nuestra capacidad de atención.
• Imaginaros que estamos en medio de un sueño lúcido y aparece un contador, como en la publicidad de Youtube.
• Y tenemos que esperar que termine ese anuncio para seguir con nuestro viaje onírico.
• La mente, por desgracia, es el último campo de pruebas de las grandes compañías.
• Esta pesadilla ha sido patrocinada por la empresa de tus sueños.