🎙️ Gonzalo Javier Suárez, el niño que ya apuntaba maneras
Empieza el episodio con la charla muy cercana que mantengo con Gonzalo Javier Suárez, un veterano de internet que ya ha sobrevivido a más modas digitales que algunos móviles Nokia 😄. Además, los dos dejamos claro algo importante: hoy Substack es una oportunidad brutal para empezar a crear contenido sin volverte loco con la tecnología.
Gonzalo Javier Suárez cuenta que nació en Ciudad de México y que tuvo una infancia bastante distinta a la típica. Mientras otros niños hacían dictados eternos, él estaba escribiendo cuentos, haciendo teatro, periódicos y hasta publicando libros en el colegio, es decir, que ya venía “averiado” de fábrica para acabar escribiendo 😄.
La anécdota de que un escritor famoso como Juan José Arreola le llamara “colega” con apenas ocho años le marcó por completo. Y claro, cuando alguien te dice eso siendo un crío, ya te explota algo dentro y empiezas a imaginar que quizá sí puedes dedicarte a contar historias.
También habla de su etapa como actor infantil, donde llegó incluso a cobrar sus primeros ingresos siendo un niño. Lo divertido es que estuvieron a punto de viajar a Cuba con una obra de teatro, pero todo se vino abajo porque vendieron los derechos de la obra a la televisión. Vamos, que Gonzalo casi se convierte en estrella internacional antes de la adolescencia 😂.
Luego llega la universidad y ahí aparece el Gonzalo Javier Suárezmás analítico. Terminó estudiando economía y políticas públicas, aunque reconoce entre risas que las matemáticas y él no eran precisamente mejores amigos. Lo suyo era entender a las personas, comunicar ideas y construir discursos capaces de convencer, algo que después acabaría utilizando en política pública y campañas sociales muy importantes.
🧠 Gonzalo Javier Suárez, la política, los quesos y los discursos imposibles
Aquí ya aparece el Gonzalo Javier Suárez más metido en política y administración pública. Empieza trabajando en organismos que recibían empresas prácticamente destrozadas y, en vez de enterrarlas, él y su equipo conseguían darles la vuelta. Vamos, algo así como llevar un coche sin ruedas al taller y que salga compitiendo en Fórmula 1 😄.
Me hizo mucha gracia la historia de la empresa lechera y cómo el director se ponía a hacer cola con los empleados para comprar queso y escuchar sugerencias. Ahí se nota cuando alguien entiende que las empresas no se arreglan solo con números, sino escuchando a las personas que están dentro del barro todos los días.
También se ve clarísimo que Gonzalo Javier González siempre tuvo una habilidad tremenda para comunicar. No solo escribía discursos, sino que sabía cómo darle la vuelta a situaciones muy complicadas usando las palabras adecuadas. Y ojo, porque muchas veces la diferencia entre que una idea fracase o triunfe está justo ahí, en cómo la cuentas.
Luego entra en la parte más dura de la política: cambios de gobierno, luchas internas y ese maravilloso deporte llamado “quitarse gente de encima” 😂. Gonzalo cuenta que en algunos cargos duraba aunque cambiaran partidos porque era técnico y resolvía problemas, pero en otros directamente le decían: “usted aquí ya molesta demasiado”.
Y hay una parte buenísima cuando explica que sus discursos eran tan claros y democráticos que al gobernador no le gustaban 😄. Imagínate la escena: “el problema es que escribe demasiado bien”. Claro, algunos políticos quieren conectar con la gente… y otros prefieren que les monten un altar y les aplaudan hasta cuando respiran 😂
💻 Gonzalo, el funcionario digital antes de que existiera ChatGPT 😄
Aquí Gonzalo Javier Suárez demuestra que era de esos tipos que iban diez años por delante del resto. Mientras medio mundo seguía peleándose con papeles y carpetas, él ya tenía todo digitalizado, automatizado y funcionando casi solo. Vamos, que parecía un híbrido entre funcionario y Terminator 😂.
Me hizo muchísima gracia cuando cuenta que lo echaban de colaborar por ser “demasiado eficiente”. Imagínate la escena: haces el trabajo perfecto en una hora, el resto tarda dos días y el problema eres tú 😄. Hay veces que trabajar demasiado bien también molesta, sobre todo en ciertos ambientes.
Luego entra en una parte muy interesante sobre cómo funcionaba la política por dentro. Gonzalo Javier Suárez explica que ya tenía demasiada trayectoria y demasiada personalidad para ser “invisible”, así que algunos preferían no tenerlo cerca porque cuestionaba cosas y quería hacerlas bien. Traducido al castellano sencillo: molestaba porque pensaba 😄.
La parte tecnológica me encantó porque demuestra algo que mucha gente todavía no entiende hoy. Automatizar no es trabajar menos, es trabajar mejor. Gonzalo Javier Suárez ya tenía sistemas montados en el móvil, reportes automáticos y procesos digitales cuando todavía medio mundo seguía imprimiendo papeles como si no existieran los ordenadores 😂.
Y luego aparece el nacimiento de “Dichos y Bichos”, que tiene una historia buenísima. Resulta que el nombre salió porque una pareja le dijo algo así como: “tú me mareas con tus dichos mientras yo disfruto viendo los bichos” 😄. Y fíjate qué curioso, de una frase casi improvisada terminó naciendo un proyecto que lleva más de una década vivo.
¡Un abrazote 🤗!
Toni Herrera #eMarketerSocial