Cuando tenía 13 años Carme Arrufat quería escribir un libro, y solo conseguía pasarlo mal ante una tarea que le parecía inexpugnable.
Ganaba premios de redacción en la escuela, pero parecía que sus habilidades no iban más allá de unas pocas páginas. Hasta que descubrió el mundo de las Técnicas Narrativas y, poco a poco, empezó a dominar la tarea.
Ahora para Carme, escribir es un gozo y un estímulo vital.
Por ello, quiere transmitir su experiencia a todas aquellas personas que viven la tarea de escribir un libro como algo difícil de alcanzar.
El deseo y la ilusión de Carme Arrufat es convertir el acto de escribir en un juego, en una experiencia feliz, mientras transitamos el camino de aprender cómo escribir un buen libro.