La situación se ha vuelto desesperada, el asedio al templo ha comenzado. La muerte y la destrucción se han enseñoreado sobre las tierras de Mongolia y la espeluznante furia de los Ukhalaag comienza a liberarse sobre nuestra realidad. Casi sin posibilidades de supervivencia, nuestros protegonistas se ven arrastrados por una vorágine de terribles sucesos.
El autor desea agradecer a todos los seguidores de las trepidantes aventuras de estos singulares personajes, así como a los muchos y muy talentosos colaboradores que imprimieron el registro de su voz para darles vida.
Esperando que lo disfrutes, te deseamos lo mejor.