Entrevista a Agustín Beluschi. La comisaría de la calle Corrientes y Ayacucho, por problemas de ajustes y recortes en su presupuesto, ha tenido que subalquilar dos habitaciones a una hipnotista y a una profesora de baile. Los tres actos de esta comedia transcurren al mismo tiempo de forma simultánea en tres espacios distintos de la misma sala por lo que la pieza tiene tres principios y tres finales diferentes en función del recorrido que realicen los espectadores.
La acción desopilante de CARNE VIVA transcurre en los tres peculiares espacios de LA CASONA de manera simultánea, con público en el despacho de policías, en la clase de baile y en la consulta de los hipnólogos. Los personajes interactúan unos con otros cambiando de espacios constantemente.
El reto dramatúrgico y actoral es de alto voltaje. La obra se repite tres veces para que el público vaya rotando y vea lo que sucede en cada una de las habitaciones.