Aunque estemos a 8 mil kilómetros de distancia, Reino Unido y México comparten lazos a través de la música, las artes, la comida, el deporte y la ciencia. A esto se le llama poder blando que, de acuerdo con el politólogo Joseph Nye, “es la capacidad de influencia de un país o cultura más allá de su potencia demográfica o económica”. Así, el poder blando es uno de los elementos que unen a ambos países en una amistad de ahora doscientos años.