Les vine a proponer un nuevo concepto de felicidad: la felicidad de la paz, de la armonía, del reencuentro consigo mismo.
La felicidad de no esperar nada del otro, de la aceptación de las situaciones tal como son e inclusive ir un paso más de disfrutar lo que sucede sin expectativas que nos determinen.
Cuando meditamos con nosotros mismos descubrimos que la felicidad es un estado permanente aquí y ahora.
Como un estado de especial gratitud por la belleza de la vida, de alegría y de merecimiento, de inocencia.
La felicidad es el arte de estar conectados con el milagro de vivir.
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07.09.20