"En vísperas de la PASCUA DE RESURRECCIÓN, realizamos este aquietamiento.
La Pascua nos brinda la oportunidad de Renacer en AMOR INCONDICIONAL. El mismo AMOR que nos trajo hasta el aquí y ahora, para trascender una historia en particular, entre muchas historias. Abrimos tiempo y espacio para contar esta historia, elegimos a los que formarían parte de ella; y aparece el síntoma para recordarnos este propósito.
Tomamos un síntoma, o varios que se relacionan con la misma distorsión que venimos a aquietar, lo abrazamos como tesoro que es, y nos elevamos a la luz del Gran Espíritu, para ser bendecidos con la energía del Amor Incondicional; para sanar desde el Amor, por Amor a nosotros mismos y a nuestros ancestros."
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17.04.19