El intelecto corrompe el sentimiento
Vea, esta? el intelecto, y esta? el sentimiento puro -el sentimiento puro de amar algo, de tener emociones intensas y generosas-. El intelecto razona, calcula, sopesa, compara.
Pregunta: «¿Vale la pena eso? ¿Me beneficiara? en algo?» Por otra parte, esta? el sentimiento puro: el extraordinario sentimiento que uno experimenta por el cielo, por su pro?jimo, por su esposa, por su hijo, por el mundo, por la belleza de un a?rbol, etc.
Cuando se unen el sentimiento puro y el intelecto hay muerte de instante en instante. ¿Comprende? Y cuando el sentimiento puro es corrompido por el intelecto, hay mediocridad; es lo que sucede con la mayori?a de nosotros.
Nuestras vidas son mediocres porque estamos siempre calculando, pregunta?ndonos si eso vale la pena, que? beneficio podremos obtener, no so?lo en el mundo del dinero, sino tambie?n en el mundo asi? llamado espiritual: «Si hago esto, ¿obtendre? aquello?»
4 DE SEPTIEMBRE OCK – Vol. XI
Del Libro de La Vida
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04.09.2018