Una mente quieta pero muy alerta, vigilante, es una bendición; es como la tierra, rica y con posibilidades inmensas. Sólo cuando hay una mente así, que no compara, que no condena, sólo entonces es posible que exista esa riqueza que es inmensurable.
No permita que la asfixie el humo de la trivialidad, ni deje que el fuego se apague. Manténgase en movimiento, arrancando, destruyendo, sin echar raíces jamás. No permita que arraigue ningún problema, termine con ellos inmediatamente y despierte cada mañana fresca, joven e inocente…
Sea prudente y definida respecto de su salud; no permita que la emoción y el sentimiento interfieran con su salud ni que empequeñezcan su propia acción. Hay demasiadas influencias y presiones que de manera constante moldean la mente y el corazón; esté alerta a ellas, atraviéselas sin volverse una esclava de ellas. Ser esclavo de algo es ser mediocre. Manténgase despierta, en llamas.
Enfréntese al temor, invítelo, no deje que le sobrevenga súbitamente, inesperadamente; afróntelo de manera constante; persígalo con diligencia y deliberación. Espero que se encuentre bien y que todo eso no haya dejado cicatrices en usted; probablemente pueda curarse y tras ello proseguiremos. No permita que eso la asuste.
Profundamente, en lo interno, puede que haya un lento marchitamiento, tal vez no esté usted consciente de ello, o si lo está, quizá sea negligente al respecto. La ola del deterioro está siempre encima de nosotros, sin importar de quién se trate. Estar de frente a ella, afrontarla sin reaccionar y encontrarse fuera de ella, requiere una gran energía. Esta energía llega solamente cuando no hay conflicto de ninguna clase, ni consciente ni inconsciente. Esté muy alerta.
No permita que los problemas arraiguen. Pase por ellos rápidamente, atraviéselos como a la mantequilla. Que no dejen una huella, termine con ellos a medida que surgen. Usted no puede evitar tener problemas, pero termine con ellos inmediatamente.
Ha habido en usted un cambio bien nítido; una vitalidad más profunda, mayor claridad y fuerza; consérvelas, déjelas que operen, déles una oportunidad de fluir extensa y profundamente. Cualquier cosa que ocurra, no se deje sofocar por las circunstancias, por la familia, por su propia condición física. Coma lo apropiado, haga ejercicios, no se vuelva floja. Habiendo llegado a cierto estado, prosiga, no se detenga ahí o sigue hacia adelante o experimentará un retroceso. No puede permanecer estática. Durante muchos años se ha dejado llevar por la ola interna, se ha apartado, pero ahora tiene que salir de ese movimiento interno -conozca más gente, expándase.
He estado meditando muchísimo, y eso ha sido bueno. Espero que usted también lo esté haciendo… empiece por estar alerta a cada pensamiento… a cada sentimiento… todo el día… y entonces los nervios y el cerebro se aquietan, se acallan… esto es lo que no puede hacerse mediante el control… entonces realmente comienza la meditación. Hágalo concienzudamente.
Cualquier cosa que suceda, no permita que el cuerpo moldee la naturaleza de la mente -esté atenta al cuerpo; coma lo correcto, permanezca consigo misma durante el día por algunas horas no se deje estar y no sea una esclava de las circunstancias. Manténgase tremendamente despierta.
Texto de Carta a Una Joven Amiga
Del Libro Biografía de Pupul Jayakar
Jiddu Krishnamurti
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8.08.17