Las operaciones de bandera falsa son operaciones encubiertas llevadas a cabo por gobiernos, corporaciones y otras organizaciones, diseñadas para aparecer como si fueran llevadas a cabo por otras entidades.
El nombre se deriva del concepto militar de izar colores falsos; esto quiere decir la bandera de un país diferente al propio. Los ataques terroristas en algunas ocasiones son operaciones de bandera falsa, como la estrategia italiana de tensión (enmarcada dentro de la operación a nivel europeo Operación Gladio), en la cual varias explosiones de bombas en los años 1970 se atribuyeron a organizaciones de extrema izquierda y anarquistas, y que fueron en realidad llevadas a cabo por organizaciones de extrema derecha en cooperación con los servicios secretos italianos para desacreditar a los movimientos sociales y justificar la represión hacia estos.
Las técnicas de bandera falsa son ampliamente usadas en espionaje para reclutar agentes para espionaje o robo de documentos sensibles, convenciéndolos de que trabajan para gobiernos amigos o el gobierno propio. Esta técnica también se usa para atrapar espías, mediante el uso de un agente que posa como espía del otro lado.